viernes, 21 de marzo de 2014

EL DIARIO DE TIFFANY


En una noche fría, un hombre caminaba por las calles de la ciudad tratando de sobrevivir a una noche más, que cuando no tienes nada, y das un parpadeo no te va a perdonar, tu vida como un simple soplo va a partir. Y así fue la noche helada, escabulléndose por las calles, como cualquier rata, buscando un agujero para descansar; y fue al cruzar en la esquina y encontrar el hospital, en una de sus ventanas observó una luz que iba por los pasillos del tercer piso, de repente se sintió atraído, que la vista no la desvío; pero al siguiente parpadeo vio que todo a su alrededor era oscuridad; se encontraba al interior de dicho hospital. Una sonrisa lo erizo, de su desesperación empezó a correr, gritaba pero sus ruidos no se sentían desde el exterior,  llegó a un punto en el cual se sentía petrificado, el frío que lo rodeaba era intenso; su respiración y latidos de corazón eran cada vez más fuertes; de repente la luz de este cuarto se enciende, una mujer en un rincón con una muñeca a sus pies, gira de repente y lo acribilla con su espíritu y un enorme grito; él solo cae desmayado, estaba mareado, vómito.
Al recuperar el aliento, observó que la muñeca lo veía fijamente, y su cabeza empezó con ruido constante, lento, intenso y más intenso, esto lo estaba volviendo loco; se levantó de repente, fue a patear la muñeca, pero solo consiguió romper la pared, los sonidos fueron muchos más fuertes; en el agujero una caja metálica; al abrirla un diario, Tiffany en la portada, de este cayeron fotografías al observarlas, una tras otra se repetían las mismas imágenes de maltrato; este sujeto quedo impactado; luego leyó el diario.
Veía como alguien que se llamaba Margarita Ramírez, por circunstancias que la marcaron y que en toda su vida el único refugio, el amor y el respeto lo encontró en una muñeca que su madre al abandonarla le dejó; así que había escrito: el miedo en nosotras no habita, el respeto no se impone, solo se apuñala hasta ganarlo, la venganza no es buena, pero es mi decisión de vida. Y así en cada página, él leía como su muñeca Tiffany la guiaba para cometer atroces crímenes; empezando por el hombre que por siempre la traumo, y luego con el personal, que hizo que su vida en el hospital se hiciera un infierno; ese hospital que ella vio cómo su hogar, en donde encontró la forma de ofrecer ayuda, una ayuda que a ella nunca le ofrecieron. Y así solo la irrespetaron, la violaron, e insinuaron a los propios pacientes que ella era una loca.
Así que ella luego de asesinar a Duarte, entró en locura, que fue refugiada en un lugar apartado del hospital; vivía vigilada por tres personas, una le regalo este diario, mientras otro la seguía molestando; en una página con fecha 30/OCT/1930, escribió que por fin sería libre; que asesinaría a Ricardo y al director del Hospital Montoya. Que luego de esto se sintió libre, que recorrió los pasillos del hospital gritando, y que muchos de los que estaban solo decían que era un fantasma. Así entró a su cuarto, al sótano que este tenía se inyecto, abrazó con fuerza a Tiffany… luego de esto él se da cuenta que ha dejado de escribir.

Aterrado, cierra el diario; sonríen; él solo le dice que no desea morir, que busca un lugar para descansar; las luces se apagan y encienden; a los pies de la muñeca se lee: este es el lugar indicado. Solo quiero pasar esta noche Tiffany, si me lo permites, mañana me iré. Las luces se apagan y encienden; en el suelo se lee: ¿seguro que eres un santo?, ¿no le has hecho mal a nadie?; no soy perfecto, y si vivo como vivo es porque he tomado malas decisiones en mi vida; pero no quiero morir, si deseas me puedo ir ya. Las luces se apagan y encienden, en el suelo se lee: de seguro defraudaste a tus padres, seguro tú madre ha llorado por tu culpa, pudiste ser alguien; sabes Tiffany puedo cambiar. Las luces se apagan y encienden, un estruendo fuerte, se cierra la puerta; él lee: luego de que rechazas oportunidades, la vida llega a un callejón sin salida… en este callejón no hay salida.

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