El
DIARIO DE TIFFANY
Margarita
Ramírez, nació en 1900, sus padres Rebecca Martínez y Temistocles Ramírez; su
padre siempre fue controlador, un machista extremista, a causa de esto, un día
Rebecca en su afán de no seguir llevando una vida de maltratos físicos y
psicológicos decide huir, pero se olvida de una de sus hijas ya que en el
momento que toma su decisión de escapar su esposo la está maltratando.
Margarita, su otra hija se ve forzada a quedarse con su papa y llevar toda una
vida de constantes maltratos e insultos por parte de su padre; que como un
fantoche le toma fotos cuando comete estos abusos y los guarda como si fuesen
un tesoro, también los pone como decoración por toda la casa para amenazarla
cada vez que desee, también la atormenta diciéndole que si un día llegase a
escapar la matara, y no le importara cuales puedan ser las consecuencias que
esto le pueda acarrear
Estudiar
es el único momento de ser libre de Margarita , aunque su libertad no sea
completa, ya que siempre siente el temor de regresar a casa, pero su padre la
cuida, también la persigue cuando está fuera de casa para saber en dónde está,
sabe su horario y siempre la espera afuera del instituto, desde una esquina
observa con quien sale, quien le sonríe, siempre sostiene un cigarro y como
cualquier vigilante sigue sus pasos; cuando ya queda sola se le acerca y la
agarra con fuerza para llevarla a casa, no importa por qué pero siempre le
discute y en sus noches donde el alcohol es su compañía encuentra la perfecta
excusa para llegar a golpearla y recordarle el nombre de su madre mediante
insultos.
Margarita
en su niñez, guarda una foto de la mujer que le dio la vida y aunque su cabeza
sufre contradicciones porque no sabe su maldecirla igual que su padre, o darle
razón por el momento en que decidió abandonarla junto a su padre, siempre se aferró
a una muñeca que le dio el nombre de tiffany, esta muñeca era su mayor
confidente, con la cual lloraba, la cual abrazaba luego de que su padre la
maltrataba y la hacía sentir como algo que nunca debió haber nacido; al crecer
vio en la enfermería una forma de ayudar a los demás, de darles algo que ella
nunca tuvo, aunque ella haya crecido a Tiffany nunca olvido, la cuidaba, la
bañaba, la arreglaba y sin duda demostraba cariño a ese objeto sin vida; pero
ella misma le creo una voz, le creó pensamientos e ideas de cómo debía actuar,
era una parte de Margarita, su parte arriesgada, a la cual miraba y le daba el
impulso necesario para poder hacer algo. Al crecer, le tomo amor a su trabajo,
se apasiono, era su verdadero hogar, en su casillero fue donde decidió llevar a
Tiffany para cuidar de ella.
En
el hospital San Juan de Dios, se sentía bien, pero comenzó a revivir a través
de otras personas el maltrato, veía como muchos abusaban del poder que se les confería,
que los demás se aprovechaban de los enfermos, eso era algo que constantemente
la perturbaba.
Un
día Margarita llego a hacer una queja formal por lo que estaba sucediendo, pero
su jefe solo la ignoro, y el acusado al enterarse que Margarita lo quería
perjudicar decidió tomar acciones, este sujeto un día mintiéndole la llevo a
determinado lugar del hospital, donde le hablo de lo que ella estaba haciendo,
y que a ella no le harían caso, que él llevaba mucho tiempo allí, que todo el
personal que trabajaba en el hospital lo respetaba y le valoraban su trabajo,
que a una enfermera como ella no e iban a poner atención, ella le reclamo,
comenzaron a discutir, él le dijo que lo
que necesitaba era un hombre que la pusiera en su sitio y que la hiciera sentir
mujer, y completo diciendo que él le podría colaborar, la sujeto y con una mano
le tapó la boca, la llevo a un lugar aún más lejano, ella pataleaba, intentaba
soltarse, en la amenazo que con solo abrir la boca, podría acabar con su
carrera de enfermera, y si ella quería seguir con su profesión debería de
calmarse y disfrutar, ya que su voz y voto no valían para nada en el hospital.
que podía acabar
con su vida de enfermera si es que tanto la amaba, este hombre le dice
que se calmara que lo va a disfrutar
pero que estuviera callada, su voz no valía para nada en el hospital, ni en
ningún lugar ; su cabeza rebotaba con viejos y horribles recuerdos ,sus ojos
aguados y una camilla llena de lágrimas
quedo… el salió como si nada hubiese pasado, ella se recogió y pedía
explicaciones mirando el techo blanco de ese lugar, ese lugar que tanto amaba,
pero que le demostraba que segura no estaba,
que tanto en su casa como fuera de ella era una víctima que nadie
escuchaba y mucho menos respetaba,
lloraba el cuarto, quedo oscuro aun que esta
oscuridad no le daba temor. Salió caminando recostada de los muros , se
olvidó del mundo, llego a su casillero, alisto su maleta en ella empaco a
tiffany al salir miro hacia atrás y se
dio cuenta que no tenía nada, ni a nadie; no sabía hacia dónde ir, pero la
calle a altas horas tampoco era segura, pero a un a si corrió el riesgo desanimada, llego a su casa su padre ya
mayor, aun la molestaba, pero no lo escucho se dirigió directo al baño ,y el agua helada su cuerpo recorrió ;
con la cortina de la ducha abierta tiffany la observaba igual que cuando era niña empezó a escucharla
; siempre la resaltaba, le decía eres linda, lista, no permitas que te pisoteen
es hora de que te respeten, has sido demasiado amable, no tienes la fuerza pero
si la inteligencia ; solo actúa, ¡hazlo!, ¡hazlo! Le replicaba; llego a dormir
y de su muñeca se abrazó, y esta la miro, ya es hora, solo ¡hazlo!, nadie se
enterara, eres más lista que todos y en su mirada se reflejaba lo que deseaba cometer.
Al día siguiente
se alisto, su rostro no era el mismo, se sentía más confiada, estaba
arriesgada, se maquillo y se veía totalmente diferente; y por primera vez,
llevaba un bolso, ese maletín de tantos años no lo vio útil; ya no era tiempo
de llevar tiffany, para sentirse segura sin duda todos la notaron diferente, y
a si al caer la noche llego nuevamente a su casa y a si una vez más su papa la
llenaba de gritos , a si Rebecca ( su madre) se sentó al frente de el en la mesa,
Temístocles la miraba y le decía rebeca no creo que seas capaz de abandonar a
tu hija, no eres tan cruel , no la dejaras siempre estarás a mi lado, mientras el humo del cigarrillo lo opacaba. Ella se
levantó, pensaba en hijas, tengo hermanas, era la pregunta la distrajo
totalmente ¡rebeca! ¡Rebeca! Gritaba Temístocles, no eres nadie y porque no me cumples como mujer, eso hizo que la cabeza de margarita mientras escuchaba
en su cuarto cambiara lo que estaba pensando, mientras el le decía a su madre ¡hazlo! ¡Hazlo! Ya es hora la domino, eran las
tres de la mañana cuando llego al cuarto de su papa, y lo miro con tanto odio, el
respeto ya no existía y mucho menos el miedo; en su mano cargaba una jeringa, y
en la otra mantenía un cuchillo con el
cual su papa la marco en la espalda en repetidas ocasiones cuando era niña, la risa de una niña
escuchaba en el fondo de su mente, con
el haz de luz que ingreso al abrir la puerta se podía observar debajo de la
cama a tiffany; un parde pasos y una
inyección en el lugar indicado que aun que hizo reaccionar a Temístocles, lo
dejo anestesiado, y vio cómo su hija empuña ese cuchillo con odio en sus ojos y sed de
venganza sin dudar le dio una y otra vez
unas cuantas puñaladas para así darle el golpe final en el corazón; la noche avanzo ella se quedó
hay mirando, el sol salió y salio del
cuarto cuando dio media vuelta; entro al baño, se alistaba para su retorno al
hospital.
Ya No lucia
triste, por lo contrario se veía más lucida que antes , la sonrisa que ella
lucia ante el espejo para ella era normal, pero para el resto era algo macabro,
la esquivan, pero la gran amiga del doctor duarte, no dejaba de verla, eso la
molestaba, pero nunca le dirigía la palabra, así que dejo pasar
ese día, solo que al finalizar su turno, no decidió irse para la casa, se ocultó
en las sombras del pasillo, tenía una jeringa en la mano, ella sabía a quién
estaba esperando, por eso al verla, se ocultó más, dejo que se cambiara al
salir; esto llama la atención de Carmen, la cual dijo: ¿Hay alguien ahí?,
volvieron a sonreír, trato de encender la luz, pero el bombillo estaba fundido,
la sonrisa se volvió a escuchar, en su bolso cargaba una pequeña linterna con
la cual pudo alumbrar el pasillo, la sonrisa no se detenía, enfoco al suelo y
ahí estaba un muñeca que en sus pies decían Tiffany, se reclino para recoger la
muñeca, se veía en muy buen estado la muñeca, cuando se agacho, sintió a
alguien más, alumbro, solo vio unos pies y sintió un pinchazo que la dejo
adormecida, la sonrisa seguía, ella veía que su linterna se alejabaa Y
escuchaba como la arrastraban; al dia siguiente una persona del aseo la
encontró en la habitación en la que el doctor había abusado de ella, había sangre
en cada rincón del cuarto. Se abri una investigación, pero no se tenia un
sospechoso claro, pero Margarita y su locura de ser feliz parecía delatarla. El
señor Duarte, encargado de hacer las preguntas, cito a Margarita a las 8 p.m en
en la oficina. Tiffany golpeo la puerta,
él no observo nadie afuera, solo vio una muñeca, el la recoge y la
coloca sobre una mesa, la puerta se abre sola y del otro lado sale una jeringa
que lo apuñala, el sujeto cae en su silla, recibe cortesw estratégicos, cortes
que solo alguien que sabe lo que hace es capaz de hacerlo, un enfermero se da
cuenta del acto tan atroz que acaba de realizar y sale corriendo para pedir
ayuda, llegan los refuerzos y entre todos la atrapan y le dicen a margarita que
se calme, pero ella se pone furiosa y les grita ¡SOY TIFFANY, NO SE QUIEN ES
MARGARITA! Mientras que se rie macabramente, luego la llevan a una habitación
aislada.Levantarse; él se acerca, ella estira uno de
sus brazos lo distrae, el gira la cabeza hacia ese brazo, ella con el otro
empuña con fuerza su bolígrafo y lo clava en su garganta; él suelta la jeringa,
trata de sacarse el bolígrafo, ella agarra la jeringa, lo empuja y se la clava
en el corazón, se pone de pie y con la fuerza de una de sus piernas le entierra
más que la aguja; sale corriendo; ha pasado tiempo pero conoce el hospital
mejor que su casa, sabe hacia dónde correr, sabe en qué lugar están los suministros,
llega y toma lo que necesita, sabe que es hora de descansar y de no salir de su
hogar, pero antes debe acabar con alguien, aquel jefe que ignoro sus
acusaciones de cómo cierta parte del personal, estaba tratando a los paciente;
él mismo que la acuso ante duarte el mismo que en una ocasión la violó, que
entre murmullos le decía a Diana que ella era una loca; esa diana que regó por
todos las pasillos del hospital que ella dormía con los pacientes; que esos
asesinatos la mandaron al peor lugar del hospital, en donde Ricardo no se
cansaba de abusar de elle. Iba detrás de su jefe Montoya, se cambió con ropa robada
de algunos pacientes salió por la puerta del frente, sabía por dónde ir para
llegar a la casa de Montoya, rompió u pequeño vidrio entro a la casa, no había
nadie; decidió esperar debajo de la cama se escondió, al mirar al otro lado hay
estaba su muñeca Tiffany; Margarita sonrío, una jeringa y un cuchillo, apretaba
contra su pecho; pasos se escuchaban, alguien llegó; era Montoya y su esposa,
que luego de pasar un rato abajo decidieron subir, se alistaron para descansar,
se acostaron las luces apagaron, ella debajo, parecía no respirar, no
parpadeaba y cuando fueron las tres de la madrugada la jeringa actuó, ella se
puso, ella se puso de pie, él la miraba aterrado porque el mismo fue el que la
declaro muerta; ella con suavidad le cortaba las muñecas y las venas de las
piernas, múltiples cortes, Tiffany escribió en su pecho; empezó a reír, suave
luego fuerte y más fuerte, la esposa de Montoya se despertó de repente asustada
y ve entre sombras a una mujer que sostiene un cuchillo da un enorme grito; soy
Tiffany y noches así nunca vas a tener, por eso nadie me olvida, sale
corriendo; la esposa se comunica con la policía, por las calles Margarita
corre, se siente libre, muchas la ven y reaccionan parece un fantasma; su
muñeca no la abandona, llega al hospital, va gritando como una autentica loca,
este es mi hogar, muchas personas la ven, otras no la notan, unas quedan
estupefactas, juran que es un fantasma, pero con seguridad ninguno de ellos
sabe quién es; corre al lugar que fue su hogar durante los últimos años, donde
había un pequeño sótano, al cual ingreso luego de inyectarse; abraza con fuerza
a Tiffany, cierra la pequeña puerta, y hasta morir una sonrisa mantiene.
Su madre al irse, solo se llevo a su hermana Angélica,
la cual era su gemela; luego de que su madre por locura y depresión al recordar
cada día a Margarita decidió suicidarse; le recomendó que la encontrara y que
por favor la ayudara, así que al pasar los años y estos sucesos, Angélica
empezó a sufrir de dolores de cabeza y terribles pesadillas en donde se veía
asesinando a personas; siendo maltratada, esto la hacía despertar a media
noche, gritando, y llena de sudor, su esposo vivía preocupado; pero ella le
decía que en sus sueños siempre había un hospital presente, pero que no lo
conocía ya que ella creció en Santander; hacia descripción del hospital y entre
las notas que su madre dejo encontró que había nacido en la ciudad de Bogotá;
así que el interés de viajar, y las ansias de encontrar a su hermana la
trajeron a la ciudad.
Viajo sola, su esposo se quedo en casa con su
única hija; mientras tanto Angélica preguntaba si alguien conocía el hospital
que ella describía; con suerte un día un taxista paso al frente, ella quedo
anonadada al ver que este era el sitio que buscaba; sus nervios ese día la
traicionaron, así que decidió no entrar, y esperar a q el tiempo pasara; se
hospedo en un hotel cercano, y mientras descansaba, la empezaron a llamar,
despertó de repente no observo a nadie, un dolor intenso de cabeza la invaden
con imágenes del hospital, y aunque ya era la madrugada decidió salir a esta
hora; salió en bata, no se alisto su corazón parecía llamarla, ingreso al
hospital, fue por los pasillos hasta que en un lugar se desvío bastante solo,
sin iluminación; entro a la habitación que todos desconocían; las paredes
empezaron a escribir, al final Tiffany en el suelo; fue a abrazar la muñeca
pero esto desapareció, solo se veían palabras que decían, nunca debieron
separarnos, porque mamá te prefiero a ti; nunca entenderás mi dolor y nunca entenderás
lo que haré.
Las luces se pagan, un grito se escucha, en
el hospital nadie se da por enterado; pero con los sueños Margarita siempre
llamo a su hermana gemela; no la quería dejar ir, y ya la tenía; el esposo de Angélica
en muchas ocasiones se comunico a Bogotá y las autoridades, pero nunca la
encontraron, solo hallaron sus pertenencias en un hotel, pero su paradero aún
se desconoce.
Y así la historia sigue, con desdichados,
personas sin rumbo que en ciertas noches pasan por el hospital a la madrugada y
se ven embobados por una luz que se refleja del tercer piso; terminan descanso
en el interior, pero no solo por una noche. Tiffany ronda y espera con paciencia
cual es la siguiente persona que necesita una lección.
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